Cristales

El regalo del mundo mineral es verdaderamente uno para admirar. Con sus cristalizadas estructuras, abanicos de color, y una inteligencia propia de cada ejemplar, los cristales son, desde luego, algo para atesorar. Cuando invitamos a una de estas creaciones divinas a nuestros hogares y vidas, es imposible eludir la conexión a su belleza, y lo sentamos o no, experimentar su energía. Tienen la habilidad de transformar y transmutar las energías que nos permiten crear espacios armoniosos y que abundan con la sabiduría de la Naturaleza.